Programa Escenas do Cambio 2020

“Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente, vino del cielo un estruendo como el de una ráfaga impetuosa, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”. Hechos de los Apóstoles, 2, 1-5.

Pentecostés supone para Pálido Domingo el despertar de la luz. En su primer trabajo, Non hai que ser unha casa para ter pantasmas, ponían el foco en el lado más profundo de nuestro ser, “lo que se lleva dentro–Ese gélido huésped”, en palabras de Emily Dickinson.

En esta ocasión, desean habitar, una vez más, la frontera entre el dolor y el amor, la relación y la incomunicación, el interior y el exterior, pero esta vez iluminando, proyectando luz en la carne, en la materia. Como en la Lección de anatomía de Rembrandt, debruzarnos sobre los cuerpos para atravesarlos y examinar su sustancia. Poner luz en el olvidado, el rechazado, el segregado. Hablar de belleza y de bellezas.

ENTRADA

Ficha artística

'Non hai que ser unha casa para ter pantasmas' es su primer trabajo como compañía, estrenado en diciembre de 2017 en el Teatro Ensalle de Vigo y reconocido como en el primer premio Xuventude Crea 2017 y con el Premio de la Crítica no 32º Certamen Coreográfico de Madrid 2018. Fue presentado en festivales como Logos (Cerdeña), Corpo[a]Terra (Ourense) o el Circuíto Bucles (Valencia) y en espacios como la Sala Inestable (Valencia), Teatro Rosalía de Castro (A Coruña) o Teatro Pradillo (Madrid).

Estreno

Estreno absoluto en 'Escenas do cambio 2020'