XI Edición del festival Escenas do cambio – Festival

La edición 2025 del Festival Escenas do Cambio, titulada Lostopía, se construye en torno a 16 actos que, a través de una dramaturgia escénica, tejen relaciones entre artistas, obras y públicos, conectando historias y voces para trazar un mapa de las inquietudes y anhelos de nuestro tiempo. Cada obra seleccionada explora, de manera singular, las tensiones entre memoria, identidad, resistencia y transformación, componiendo una narrativa colectiva donde cada artista y cada pieza son esenciales. Esta edición invita al público a sumergirse en un presente expandido, un espacio entre la nostalgia y la utopía, donde las artes desdibujan las fronteras entre lo personal y lo colectivo, lo efímero y lo eterno.

En Solala, Amalia Fernández nos guía por una exploración íntima a través de tres piezas: Familia, que vincula la memoria familiar con la narración visual; Bailar el problema, una inmersión en la identidad cultural a través del movimiento; y Caja de cuadraditos, una reflexión sobre el arte como experiencia compartida. En esta misma línea introspectiva, La María o la espeluznante seducción de una canción de amor, de Raissa Avilés, transforma las canciones de amor en actos de resistencia subversiva, despojándolas de su romanticismo convencional para revelar su carácter libertario y transgresor.

También exploradoras de la memoria y de lo íntimo serán VACAburra, que presentan un avance de su nuevo proyecto, Familia Nijinska, con el que proponen nuevas formas de transmitir y reflexionar sobre la memoria artística y la salud mental, utilizando el dibujo en vivo y el archivo visual para entrelazar lo teórico y lo corporal.

En el ámbito de la identidad y el territorio, Black Through Red y I’m not an Influencer (Schwarzenegger exterminó mi futuro), de Reinaldo Ribeiro, componen dos capítulos de un tríptico que utiliza el color rojo como eje simbólico de resistencia, herencia y pasión, abordando temas como la migración, la violencia, la periferia y las narrativas decoloniales.

Por su parte, Exposure, de Julio César Iglesias Ungo y Hans van den Broeck con música en vivo del prestigioso compositor y músico de cine Ben Frost, nos sumerge en un espacio de confrontación entre alienación tecnológica y la comunidad. Este montaje integra fuerza física, innovación escénica y reflexión filosófica, destacando la participación del recién creado Urban Arts Ensemble Ruhr y la veterana compañía Danza Contemporánea de Cuba, ganadora de más de 70 premios en todo el mundo.

En Fuga para o tempo presente, Nuisis Zobop utiliza la danza y la filosofía para habitar la fragilidad del presente, explorando conceptos de impermanencia y finitud como formas de resistencia frente a las crisis contemporáneas.

La experimentación sonora y el movimiento son también pilares de esta edición. So de Cop, de Arnau Obiols, transforma elementos naturales y dispositivos mecánicos en una sinfonía visual y sonora que redescubre la belleza y el misterio de lo cotidiano.

Ruido, de Ça marche, es una instalación participativa que invita al público a ser creador activo, utilizando el arte foley para completar la ausencia sonora y reflexionar sobre las narrativas colectivas que construimos.

El espacio arquitectónico privilegiado de la Cidade da Cultura cobra protagonismo en Baunsbak, de Elvi Balboa. Una intervención site-specific que intensifica la relación entre cuerpo y arquitectura, permitiendo al público experimentar el entorno del Gaiás a través del movimiento y el sonido.

En Worn Out, de la compañía surcoreana Chumpan Yamoo, el tiempo y el desgaste son el centro de una meditación poética que cuestiona nuestra percepción de lo inanimado, reflexionando sobre la pérdida, la adaptación y la transformación.

Velaiquich, Amoorch!, del Colectivo D’elas, celebra las culturas emergentes y examina la sobreactualización de nuestro tiempo. La obra reivindica la espontaneidad como motor creativo, integrando bailes urbanos y colectivos locales, ampliando así su conexión con el territorio.

En un plano emocional, Roland mon amour, de Funboa Escénica, combina música electrónica, movimiento y vulnerabilidad para convertir el teatro en un acto de conexión íntima y compartida.

Finalmente, I’m not a Hero, de Fluctus, utiliza humor y teatro físico para destacar los dilemas éticos y sociales de nuestra época, entrelazando idealismo y banalidad con una mirada crítica.

En esta undécima edición, el Comando Dramatúrgico reafirma su papel como un laboratorio/escuela de experimentación, donde un equipo multidisciplinar crea una narrativa expandida del festival en diálogo con los espectáculos y el público asistente. A través de la observación, el análisis y la intervención dramatúrgica, amplificarán la experiencia escénica con diversas propuestas. Sin estructuras fijas, su desarrollo será dinámico y colaborativo, trazado junto a artistas, investigadoras, Afonso Becerra como coordinador y la dirección del festival.

Como cierre, Mercedes Peón ofrecerá un concierto-manifiesto en formato online, reafirmando la vocación del festival de romper fronteras y consolidarse como un referente de vanguardia.

Lostopía es una invitación a cuestionar, imaginar y construir futuros posibles desde la fuerza transformadora de las artes escénicas. Un espacio de pensamiento y acción que, desde este territorio, abraza sus contradicciones para trazar un mapa hacia lo posible.

Kirenia Martínez Acosta. Directora artística de Escenas do cambio 2025